14 aniversario

El CSM ha cuadruplicado el número de talleres con que abrió hace 14 años

El centro tiene un presupuesto que ronda los 250.000 euros, de los que 5.900 se destinan cada mes a talleres

miranda

Abrió sus puertas hace 14 años y, desde entonces, sus números no han hecho si no crecer. «El número de actividades y de talleres se ha multiplicado exponencialmente», destacó María Valle, una de sus responsables. Arrancó con diez propuestas en las que los usuarios mayores de 55 años podían apuntarse y el pasado curso terminó con 45 de carácter anual; entonces había unas 80 actividades a lo largo de todo el curso y ahora rondan las 250 iniciativas puntuales.

Lo que no ha cambiado es la apuesta por las iniciativas solidarias y el trabajo comunitario de cara al resto de la ciudadanía. Y es que sus proyectos de apoyo a colectivos sociales han respaldado muchas iniciativas de entidades sin ánimo de lucro y han desarrollado programas intergeneracionales. «Intentamos variar el tipo de actividad pero que se trabaje la solidaridad y el envejecimiento activo», apuntó.

Evidentemente, los cambios sociales y los nuevos usos han llevado a modificar la planificación del centro. Cada vez tienen una mayor presencia aquellos cursos o talleres relacionados con las nuevas tecnologías. «Al comienzo, las iniciativas relacionadas con temas multimedias y redes sociales eran mínimas, pero ahora, con el boom que hay, tenemos unos 10 al año».

Una apuesta que se puede ligar a que, en los últimos ejercicios, quizá por la crisis que ha dejado a muchos trabajadores en ERE o prejubilados, la edad media de sus usuarios ha descendido. Cuando arrancaron rondaba entre 72 y 73 y ahora estaría en 67. Eso sí, las mujeres, desde el inicio son mayoría. «Ellas se apuntan más a cosas, salvo a los talleres de nuevas tecnologías. Ellos siguen siendo minoría», reconoció

Todos sus cursos están llenos e incluso, en muchos de ellos, hay lista de reserva, pero aún así, Valle cree que sigue habiendo personas en la ciudad que desconocen la existencia de este servicio. «Sabemos que hay mucha gente que nos ha ido conociendo pero otros que por la ubicación o llevar el apellido ‘de mayores’ no saben donde estamos o no se animan. Cuesta mucho que crucen esta puerta».

Aunque no hay duda de que es un servicio municipal «consolidado, en el que la participación por parte de los mayores es grande. Algo muy importante», tal y como valoró la concejala de Servicios Sociales, Aitana Hernando, porque permite a los usuarios «estar activos y aprender», independientemente de la edad.

Todo ello requiere anualmente de un presupuesto que ronda los 250.000 euros, no se requieren solo los 5.900 mensuales para talleres y de los que los usuarios aportan una parte a través de las cuotas de inscripción que «este curso se han congelado. No se han subido nada», apostilló la edil.